LA ANGRAGOGÍA
LA ANDRAGOGÍA
De
acuerdo a Caraballo (2007: 1991), a lo largo de la historia la andragogía ha
sido conceptualizada como:
•
Una ciencia (Félix Adam, 1970).
• La
ciencia de la educación de los adultos (Ludojoski, 1971).
• Un
conjunto de supuestos (S. Brookfield, 1984).
• Un
método (Lindeman, 1984).
•
Una serie de lineamientos (Merriman, 1993).
•
Una filosofía (Pratt, 1993).
•
Una disciplina (Brandt, 1998).
•
Una teoría (Knowles, 2001).
•
Como proceso de desarrollo integral del ser humano (Marrero, 2004).
• Un
modelo educativo (Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, 1999).
Malcom
Knowles, en su texto The Modern Practice of Adult Education: Andralogy versus
Pedagogy, asevera que el término de andragogía aparece en 1833, cuando el
maestro alemán de educación básica Alexander Kapp lo utiliza para referirse a
la interacción didáctica que se establece entre él y sus estudiantes en edad
adulta en las escuelas nocturnas (Natale, 2003: 83). En ese momento histórico
el término no fue aceptado, –debido a la crítica fundamentada que Johann
Frederich Herbart, uno de los principales teóricos de la pedagogía, le realizó:
para él la educación de adultos
Fundamentos de la Andragogía
Era
responsabilidad de la pedagogía social–, lo cual, tácitamente fue aceptado en
el campo educativo. Esto obedecía a la fuerte presencia que la educación de
adultos tenía en el norte de Europa; desde mediados del siglo XIX en Dinamarca.
Con el impulso de las ideas de N.
Grundtving
y C. Kold se fundaron las escuelas populares en respuesta a la necesidad que
existía en los pequeños agricultores de elevar su conciencia política (OCDE,
2005:
En
relación con el papel importante que estaban adquiriendo en la economía. Estas
ideas y prácticas se fueron propagando a países como Noruega, Suecia y
Alemania, siendo sistematizadas por la pedagogía social.
En 1921,
nuevamente en Alemania, el sociólogo E. Rosentock usa de nuevo el término
andragogía, pero como lo trata únicamente como método de enseñanza, su
propuesta no tiene mucha aceptación. Va a ser hasta 1957, cuando F. Poggeler
publique en Alemania, su trabajo titulado Introduction into Andragogy: Basic
Issues in Adult Education que el término de andragogía, tendrá en Europa una
amplia difusión y utilización en el campo de la educación de adultos ligada a
la formación profesional.
Hacia
finales de la década de los años sesenta, en los Estados Unidos de
Norteamérica, B. Malcom Knowles iniciará sus trabajos orientados a tratar de
fundamentar una teoría andragógica de reflexión educativa referida a la
enseñanza y el aprendizaje exclusivamente de las personas adultas.
Por
su parte Adam y Ludojoski, al inicio de los años setenta, impulsan en
Latinoamérica la reflexión y la práctica educativa desde la andragogía, a la
cual le adjudicarán la responsabilidad de conocer y analizar la realidad de los
adultos para determinar los procedimientos más convenientes para orientar sus
procesos de aprendizaje.
Roque
L. Ludojoski en su obra Andragogía. Educación del adulto (1971:11) reconoce que
esta teoría pedagógica surge de la necesidad de tomar conciencia de la
insuficiencia existente en el campo educación para analizar e intervenir en los
procesos de educación de los adultos. Por ello la andragogía tendría como
finalidades:
Formular
los conceptos que permitan reconocer las particularidades de la personalidad de
los seres humanos en su edad adulta y la especificidad de sus procesos
educativos.
•
Diseñar los lineamientos de una metodología didáctica apropiada para establecer
procesos de enseñanza y de aprendizaje entre adultos.
También
para Knowles los principios de la andragogía son posibles de utilizarse para
fundamentar e intervenir en los diversos contextos de la educación de adultos,
la andragogía, como teoría pedagógica, posibilita la participación de manera
flexible en todos los procesos educativos.
En este sentido, las acciones andragógicas, articuladas a las
actividades de los ámbitos económicos, políticos, sociales y culturales, se
dirigen cada vez más a imaginar y llevar a la práctica nuevas formas y
modalidades educativas diferentes de los procesos formales y rígidos de la
educación tradicional. La educación de adultos ya no es más un correctivo
educativo, se ha convertido, por derecho propio, en un elemento indispensable
del desarrollo personal y social, coherente, orgánico y con conceptos, tareas y
valores que le son propios y cuyas demandas responden a las necesidades
actuales, complejas y cambiantes de la sociedad y de los retos tecnológicos.
Actualmente
la educación de adultos está presente en el vasto campo educativo, ya sea en la
modalidad de procesos educativos formales y no formales. Por ejemplo la
encontramos en la:
•
Formación de recursos humanos para actividades productivas y de servicios.
•
Especialización laboral.
•
Alfabetización.
•
Formación política y de participación social.
•
Actualización científica y tecnológica.
•
Formación universitaria.
El
desarrollo de estos nuevos enfoques demanda a las teorías pedagógicas en
general y a la andragogía en particular el generar acciones de reflexión e
intervención que articulen de mejor manera la educación al proceso general del
desarrollo, pero desde una perspectiva profundamente humanista, en la cual el
sujeto sea el artífice de la construcción de su propio destino y de su perfeccionamiento
permanente.
Estas
acciones necesariamente deben estar orientadas a propiciar que el adulto
fortalezca su participación como:
•
Generador de su propio conocimiento y de sus procesos de formación.
•
Sujeto autónomo en la toma de decisiones sociales y políticas.
•
Promotor y creador de procesos económicos y lógica, los sujetos a los que van
dirigidas estas acciones, de tal manera que al considerar sus necesidades,
intereses y expectativas se establezca el eje de trabajo de intervención
andragógica. Eje que deberá permitir la participación consciente y comprometida
de los sujetos que participan del proceso de formación.
La
andragogía se ha fundamentado y trabajado en tres grandes campos: como disciplina
científica, como proceso educativo integral y como actividad profesional.
Como
disciplina científica, la andragogía ha desarrollado un corpus teórico,
fundamentado en principios filosóficos, psicológicos y sociológicos que le
otorgan características propias y distintivas al diseño e implementación de
procesos educativos para las personas adultas; así como un conjunto de
conocimientos sobre su historia, metodología y propuestas. Principios y
conocimientos que distinguen con mediana claridad las características que
diferencian al estudiante en la etapa de la adultez de las del niño y el
adolescente.
Los
criterios que utiliza Ludojoski (1986: 20-26 y 31) para determinar el concepto
de adulto son los siguientes:
• La
aceptación de responsabilidades.
• El
predominio de la razón.
• El
equilibrio de la personalidad.
• La
evolución psicofísica de su estructura morfológicocorporal, así como de sus
sentimientos y pensamientos.
• La
asimetría como nota típica del adulto en la plenitud de sus potencialidades.
El
partir de esta consideración del sujeto adulto lleva a Ludojoski (1972: 30-31)
a plantear la siguiente definición de andragogía:
(Es)
el empleo de todos los medios y modalidades de la formación de la personalidad
puesta a disposición de todos los adultos sin distinción alguna, ya sea que hayan
cursado sólo la enseñanza primaria o secundaria y hasta la superior. Se trata,
pues, de la educación de la totalidad de una población, que considerando las posibilidades
y las necesidades de los individuos que la componen, se propone prestarles todo
el apoyo necesario para lograr el mayor perfeccionamiento de su personalidad
dentro del área de sus relaciones.
Con
estas consideraciones podemos afirmar que la andragogía como disciplina científica
debe fundamentarse en el estudio y análisis del hecho andragógico.
Funcionalidad del hecho o proceso
andragógico.
El proceso andragógico es real, objetivo y
concreto debido a que:
•
Existe el sujeto adulto como una realidad biológica, psicológica, económica y
social.
• El
adulto es susceptible de educarse durante todas las etapas de su vida.
• La
sociedad necesita educar a sus miembros.
El
hecho andragógico adquiere su dimensión práctica en la acción de la formación
del adulto. Es el proceso de orientación individual y social para desarrollar
sus capacidades de autodeterminación.
El
hecho andragógico, o sea la actividad educativa en la vida adulta, es distinto
a los procesos educativos en los que participan niños y jóvenes. En primer
lugar, porque no existe una mediación entre una generación joven y una adulta,
no se trata de que una generación trasmita a otra más joven su cultura. En
segundo lugar, no existe en el sentido estricto de la palabra un maestro
encargado de imponer los elementos culturales del segmento de la población adulta
a otra más joven. La andragogía únicamente puede diseñar, debido a las características
del ser adulto, procesos individualizados que consideren las particularidades de
cada sujeto, valorando el trabajo colectivo, grupal, mutuo y colaborativo.
Situación que no es difícil de concretar ya que los adultos por sus
experiencias cotidianas están habituados al trabajo en equipo.


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